Desde muy lejos, desde alta mar, se divisa Jaizkibel, el monte costero más alto de la cornisa cantábrica y el primero de los Pirineos.
Su cresta se recorre desde el cabo de Higuer en Hondarribia hasta Pasaia. Y su ladera norte, la que mira al mar, se desliza suavemente hasta precipitarse en cortados acantilados de hasta 250 metros de caída, y está salpicada de pequeñas calas y coloreada por la roja arenisca que cautivó al escritor Victor Hugo: " Las montañas de Pasaia tienen para mí dos atractivos particulares. El primero es que dan al mar (...) el segundo es que son de arenisca. La arenisca es la piedra más divertida y la más extrañamente modelada que existe (...) No hay espacio que no adopte, no hay capricho que no tenga, no hay sueño que no realice; tiene todas las caras, hace todas las muecas. Parece estar animada por un alma múltiple. Aquí en Pasaia, la montaña, esculpida y trabajada por las lluvias, el mar y el viento, está poblada por la arenisca de una infinidad de habitantes de piedra, mundos inmóviles, eternos, casi pavorosos."
Alpes et Pyrénées, 1843

Su cresta se recorre desde el cabo de Higuer en Hondarribia hasta Pasaia. Y su ladera norte, la que mira al mar, se desliza suavemente hasta precipitarse en cortados acantilados de hasta 250 metros de caída, y está salpicada de pequeñas calas y coloreada por la roja arenisca que cautivó al escritor Victor Hugo: " Las montañas de Pasaia tienen para mí dos atractivos particulares. El primero es que dan al mar (...) el segundo es que son de arenisca. La arenisca es la piedra más divertida y la más extrañamente modelada que existe (...) No hay espacio que no adopte, no hay capricho que no tenga, no hay sueño que no realice; tiene todas las caras, hace todas las muecas. Parece estar animada por un alma múltiple. Aquí en Pasaia, la montaña, esculpida y trabajada por las lluvias, el mar y el viento, está poblada por la arenisca de una infinidad de habitantes de piedra, mundos inmóviles, eternos, casi pavorosos."
Alpes et Pyrénées, 1843

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- Mi reino
- Mi bosque
No conocía este lúgar pero viendo tus fotos me parece maravilloso. Me gusta la vista del mar pero no puedo disfrutar de él tanto como quisiera ya que soy de una ciudad interior.
ResponderEliminarSaludos
Realmente es un lugar que merece la pena conocer, se da la conjunción del monte y el mar. Genial si mis fotos te han acercado. Saludos
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