Por fín un día sucedió. Las personas se convirtieron en desperdicios humanos, en buscadores de objetos, sin recuerdos ni esperanzas, llenos de indiferencia.
Y los niños se negaron a nacer.
Ahora el cielo es el mismo, las mismas nubes, las mismas tormentas y los mismos vientos...... que lo arrastran todo consigo, llevándose las últimas ruinas y vestigios humanos.














































